Ganas de matar aumentando
08 de septiembre de 2008 | rubenvike. 8 Comentarios
Recapitulo para los que no me sigais por Twitter o Facebook. Desde que me mudé a mi actual (y transitorio) puesto laboral, en las Guías Metrópoli, tengo nuevos compañeros a derecha e izquierda. A mi izquierda no tengo ningún problema, todo perfecto. Sin embargo a mi derecha tengo un señor al que no soporto, no consigo soportar y, sobre todo, no quiero soportar. Así, en momentos de furia contenida he escrito en Twitter cosas como “Voy a matar al tipo que tengo al lado de un momento a otro..” o “Le voy a matar. Os juro que le voy a provocar una muerte lenta y jodidamente dolorosa. Odio profundamente al tipo que tengo al lado…” Hay gente que sabe que no pierdo la paciencia por cualquier cosa, pero que cuando la pierdo, lo hago de verdad. Este es uno de esos casos donde empiezas a sentir como la furia te rodea y necesitas darle rienda suelta.
El elemento que me toca sufrir es de la peor calaña: esos tipos que no se dan cuenta de que están molestando a otro y, como norma general, actuan sin mala fe. Cabrones. El señor situado a mi diestra tiene dos motivos por los que le odio y le mataría (o no le mataría, pero si le daba una mano de hostias). El primero, y más esporádico, es que se ve que no calcula bien las distancias y a pesar de tener un espacio suficiente para pasar por detrás de mí para ir a la impresora (o cualquier otro lugar), tiende a apurar la trazada y golpear mi silla. Esto no pasa muy a menudo, pero ya se han producido cinco o seis colisiones a las que he tenido que poner mi mejor cara de “tranquilo, no pasa nada” aunque en el fondo deseara hacerle visionar todas las temporadas de Farmacia de Guardia non-stop. Pero bueno, como digo esto no es habitual…
Sin embargo, ahora entramos en el punto espinoso y que hace que mi furia pase de cero a cien más rápido que un lamborghini. Este señor, tiene la costumbre, afición, adicción o yo que cojones sé de hacer vibrar la mesa. Es decir, que si está hablando por teléfono (cosa que hace 40 de cada 60 minutos más o menos), en su efusividad matiza sus opiniones con golpes en la mesa (mesa que comparto). Quizás nadie le ha explicado que esa efusividad no transmite nada a su interlocutor, mientras que hace que su vecino de mesa se desespere hasta el límite de su aguante. Además, por si esto fuera poco (que, coño, sé que en el fondo lo es, pero uno tiene sus manías) es de los que teclea con dos dedos (índices) incidiendo sobre las teclas con la fuerza suficiente para accionar la tecla correspondiente, transmitirme continuas vibraciones y provocar un sonido característicamente insoportable (aunque por suerte a no demasiado alto volumen). Mi teoría es que proviene de esa generación de periodistas que aún usaba máquinas de escribir, cuyos teclados requerían una fuerza mayor (porque dicen que antes en esto se trabaja sin ordenadores, redios qué cosas). Pero claro, también pienso que hace la hostia de años que los ordenadores llegaron a las redacciones, y que ya debería haberse acostumbrado al cambio. El caso es que le odio, y mucho. Y no soporto esto. Y me quemo muchísimo…Joder, que teclees más suave, me cago en la hostia puta, o es que te voy a tener que partir la crisma con el portalapiceros? Cosas así pienso. Como veis, palabras que mi tranquila y afable persona no pronunciaría en su estado natural…
Luego pasa lo que pasa, que pongo estás cosas en el Twitter (que actualiza mi estado del Facebook) y la gente lo ve, y me llama cosas como quemado o me llama a la tranquilidad, con toda la razón y la buena intención del mundo, aunque en ese momento lo que necesite sean ideas para hacer sufrir a un ser humano dolores más allá de su aguante. Sin embargo, los mejores apoyos los he recibido de La Mala, persona también bastante quemada laboralmente. Así, ha soltado genialidades como estas, que consiguen que esboces una sonrisa y te olvides un poco del cabreo:
Otro día os hablo de la hilaridad que produce ver como se realizan entrevistas sobre la candidiasis a través del manos libres del teléfono, para regocijo y amenidad de los presentes… Y sí, me he quedado a gusto…
8 Comentarios
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8 de septiembre de 2008 | 18.30
jajjajajajajajajajajajajajjajaja
un día los mataremos a todos
jajajajajjajajajja
quiero esa entrevista YA!!
8 de septiembre de 2008 | 18.34
Yo digo lo mismo que la mala:
Jajajajajaaaa!
8 de septiembre de 2008 | 19.40
Relax! (manda narices que diga yo esto ahora
)
Que sea lento y doloroso…
Prueba antes a putearlo poco a poco con pegamento en el teléfono y en las teclas del PC
8 de septiembre de 2008 | 20.11
@La Mala y @Patinet Eso, eso, aprovechad para descojonaros de mi. Lo de las entrevistas ya lo contaré, ya…
@Elia Estoy barajando la posibilidad de intercabiarle la n y la m en el teclado o algo similar como bajarle el volumen del auricular del teléfono al mínimo. Eso vale?
Abrazos!
8 de septiembre de 2008 | 21.03
Rubén, si el tío es lo suficientemente tonto como para que te diviertas un rato viéndolo mosqueado (y no lo descubra a la primera) claro que vale, ¡a qué estás esperando! Pero no le cambies sólo la n y la m, hazlo con 4 ó 5
Por cosas como ésa merece la pena madrugar para llegar media horita antes al curro…
8 de septiembre de 2008 | 21.09
Endever!! Vaya espicemenes que hay sueltos por el mundo!!
Lo malo es que seguro que ya, haga lo haga, te sacara de quicio… asi que venga, paciencia en la oficina… y a seguir desahogandote de esta forma, que sera lo menos malo.
P.D.- Una muy buena para el telefono (aunque lo descubrira en seguida) es poner celo en el boton de descolgar (lo que suele estar debajo del auricular). Y luego, que suene el telefono… y que tras descolgar siga sonando!!! XD
Es mas que nada para broma de los inocentes, pero oye, yo doy ideas, jejejeje
9 de septiembre de 2008 | 19.44
¡Dios! Te entiendo TANTO …
Desde hace tres semanas me siento frente a una chica que cada cinco segundos dice “Shit!”, o suspira muuuuy profundamente, o hace “uyuyuyuyuyuyuyyy”, o mueve la pierna compulsivamente o mueve la pantalla del ordenador o vuelve a decir “Shit! … no no … aaah … ok, ok…”, o TODO a la vez.
Hoy le he dicho que o se callaba de una puta vez o le tiraba la libreta a la cara. Se lo ha tomado a broma.
14 de septiembre de 2008 | 15.28
Respira! tranquilo!
Yo es que no sigo twitter últimamente pero si llego a ver eso… me habría asustado! xD
Todos hemos tenido algún tipo de problema con alguno de los compis de curro… lo único que te puedo decir es, respiraaaaaaaaaaaaaaaaaa
(a mi me sigue poniendo de mala leche cada vez que la veo, y eso que… ya no trabajo con ella).
Un beso!