10 razones para ver Friday Night Lights
10 de marzo de 2010 | rubenvike. 5 Comentarios

Eric Taylor. Coach Taylor es el personaje principal de la serie. Un gran entrenador, un magnífico mentor, una figura paterna motivadora, un amante esposo, un hombre de football. El personaje del entrenador Taylor es uno de esos caramelos que te dan grandes opciones de optar a buenas críticas y premios, pero claro, si sabes cumplir. Kyle Chandler lo hace construyendo un personaje cercano que llena la pantalla en cada aparición y que mantiene gran parte del peso de la serie en sus hombros.
Los Taylor. Eric, Tami y Julie. El matrimonio Taylor supera todos los baches con los que se va encontrando según avanzan las tramas, siempre discutiendo, pero siempre volviendo el uno al otro. Y se quieren, aunque al principio no lo parezca demasiado, están hechos patra estar juntos. Y Julie, respondona y rebelde cuando quiere, pero que es una más de la familia.
Música. Cuatro palabras: Explosions In The Sky. Revisando mi post anterior sobre este grupo se resume la idea. En mi opinión, al mismo alto nivel de calidad que Lost o Battlestar Galactica.
Dillon, Texas. Dillon es un pueblo (ficticio) que vive casi totalmente entregado al fervor que sienten por sus Panthers. Es uno de esos pueblos tan típicos del medio oeste estadounidense, con pequeñas casa y grandes extensiones de terrenos, praderas y campos de cultivo. Y como se ve según avanza la serie con sus zonas mejores, peores y realmente malas. Texas Forever es una de las frases que debería entrar en un resumen de la serie. Texas es mucho más que un estado, es una forma de vivir, ser y de pensar.
Tim Riggins. Si hay un personaje que evoluciona durante la serie ese es el 33 de los Panthers. Y no sólo por su cambio de posición en el terreno de juego. Riggs comienza siendo un tirado cualquiera, alcohólico, chulo y malcarado. Pero claro, evoluciona, como no podría ser de otra manera. Y le acabas amando.
Las chicas. De izquierda a derecha Minka Kelly, Adrianne Palicky y Aimee Teegarden. En serio, creo que esta foto lo dice ABSOLUTAMENTE TODO.

Fútbol Americano. Quizás verse un partido de Fútbol Americano puede llegar a ser algo cansino. Pero si los americanos saben algo eso es rodar escenas de este deporte. La emoción y la tensión de cada jugada, las tácticas, los placajes, las carreras, los lanzamientos, los descansos, los entrenamientos.
American Way of Life. El sueño americano, conseguirlo y no llegar a alcanzarlo es algo que pasa por la serie durante sus diferentes temporadas. El sueño de trabajar por algo que amas, el sueño de alcanzar algo que no tienes, el sueño de una vida mejor. Pero no sólo es algo tan trascendental, aquí también me refiero a esos típicos institutos americanos, con sus tribus, sus bailes, sus fiestas salvajes, sus bailes, sus adolescentes conductores, sus amores, sus penas, sus alegrías y problemas.
Calidad. La calidad global de la serie. Las interpretaciones, los guiones, el montaje, el ritmo, la fotografía. Todo destila calidad y saber hacer. Y el piloto, que es una bomba de lo bueno que es.
Clear eyes, full hearts, cant’t lose. Ese es el grito de guerra y el lema de los Dillon Panthers. Escucharlo por primera vez en el piloto te pone lo pelos como escarpias irremediablemente. Dije, así un poco a lo loco, que vería esta serie sólo por esta frase. Vale, no me arrepiento de haberlo hecho.
Por cierto, post dedicado a Rocío, que ya me habló de esta serie y yo no la hice el caso que debía.
5 Comentarios
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10 de marzo de 2010 | 10.40
No sé si llevas la serie al día al ritmo de emisión americano, pero te diré que con el tiempo la serie no baja de nivel. La última temporada es tambien bastante maja incluso con la vuelta de tuerca que hay que dar a una serie en la que los personajes se hacen mayores.
Esta serie me parece uno de los mejores retratos de la américa profunda que he visto en una pantalla. Es una serie de institutos donde los personajes son creibles. Una pequeña maravilla
10 de marzo de 2010 | 11.00
gfunho sí que la llevo al día. El final de la cuarta temporada es enorme y la transición de personajes muy lograda.
10 de marzo de 2010 | 13.26
A mi la primera temporada me encantó, pero en la segunda ya empezaron a desvariar, los personajes iban y venían y la trama creo que no me llego a enganachar y acabé dejandola. Creo que tendré que darle otra oportunidad algún día.
Un saludo!
16 de marzo de 2010 | 20.46
Sí, soy yo…
Después de años adicta a esta serie parece que por fin alguien me empieza a prestarme algo de atención. Y, de verdad, me alegro de ello. Los habitantes de Dillon son parte de mi vida y les echo en falta cuando no están.
Ahora, tengo algo que decir.
La primera es obvia: Vince se merece un hueco (aunque sea diminuto) en tu lista de razones.
La segunda es más obvia: vale, muy monas las nenas, pero no salen así en la serie así que deberías haber elegido una imagen en la que parecieran menos zorras.
La tercera no es tan obvia: ¿qué pasa con esas camionetas? ¿y con las típicas botas de vaquero que calzan la mayoría? por dios, si son fantásticas!!!
Pero, en definitiva, y le pese a quien le pese, yo también soy del Coach Taylor.
Y le seguiré a cualquier lado.
5 de abril de 2010 | 17.55
Hola!. He llegado hasta aquí buscando cosas sobre FNL, porque acabo de engancharme (sí, yo siempre llego con retraso a todo; aún no he terminado la primera temporada) y creo que no has podido resumir mejor las 10 razones para verla.Obviamente, he flipado cuando he visto a las niñas (ya podías haber puesto una foto de ese estilo de los chicos…). Me encanta que la primera razón que enumeres sea el entrenador. Yo también soy del Coach Taylor (y no sólo porque a Kyle Chandler le tenga en muy alta estima desde “Edición Anterior”).
Voy a seguir echando un vistazo a vuestra página, que me parece que me voy a quedar viviendo por aquí.
Besos!